martes, 13 de febrero de 2007
jueves, 25 de enero de 2007
domingo, 21 de enero de 2007
Quién soy...

Mamiloca, Mamiloca, que te confundes...
Que ésta no es tu casa!
Que sí, que sí es mi casa, cállate. No ves que siempre visto de azul?
Noooo, tú no vistes de azul, mujer, que tenías unas cerezas rojas suculentas y preciosas en la cabecera. ¿No te acuerdas, despistada, que eres una despistada?
Pero... NO me líes eh??. Que no me líes que yo siempre he sido de este color, como el mar. Para que me entiendas, vamos, como un pitufo, podemos decir.
Anda ya! Qué pitufo ni qué pitufo, que te estás volviendo majara...
Mira déjame así que ya me pensaré yo lo que me estás diciendo, que ahora que lo dices me acuerdo de que a veces me confundo... Pero calla y vuelve mañana, a ver si me aclaro, vale?
Ay Mamiloca, Mamiloca, qué cabeza tienes.
domingo, 14 de enero de 2007
Mira

A veces tengo ganas de sonreír y abrazar fuerte a alguien.
A veces tengo ganas de gritar y agitar los brazos con ira.
A veces me apetece llorar y otras veces reír a carcajadas.
Unas veces siento ternura por la vida.
Otras veces desaliento.
Pero de todo, de todo todo, lo que menos me gusta es no sentir nada.
El vacío.
Mamiloca no desvaríes.
Que te pierdes.
lunes, 8 de enero de 2007
domingo, 17 de diciembre de 2006
miércoles, 13 de diciembre de 2006
Bosque

Vuelve, Mamiloca! Vuelve ya! ¿Dónde te has metido?
Calla, no grites, estoy en el bosque...
Pero el bosque es muy espeso y no puedo verte!
No importa, no importa, auque no me veas estoy aquí, bajo las ramas del sauce llorón, cerca de la orilla del rio. He encontrado la casa de un gnomo. Es pequeño y juguetón. Si hago mucho ruido se asustará y no podré seguir viendo cómo deshoja las margaritas...
Mamiloca, no sabes que los niños volverán pronto?
De verdad me lo dices? No me mientas, ya sabes qué ganas tengo de verlos. Qué hace una mamiloca sin sus niños? Pero no me hagas caso. Claro que lo sé que volverán. Que pronto estarán conmigo, podré seguir ejerciendo de mamiloca como antes, durante un tiempo, qué divertido!
Y es que Mamiloca se encuentra como en un pocito chico sin sus niños. Sin sitio.
La contemplación de los gnomos es una actividad interesante. Pero ella quiere un poco de acción.
El bosque es grande. Y las nubes encima de él, blancas como algodón.
Hay mariposas revoloteando entre las flores amarillas.
Y miel en las celdas exagonales.
Mamiloca lo ha visto.




