
Voy a probar suerte. Iré a un sitio escondido. ¿Escondido dónde? ¿Dónde?. Dentro dentro de mi cabeza loca. ¿Recuerdas cuánto te gustaba bailar? Y beber ron con limón. Ron de ese morenito, morenito y cálido como el sol del Caribe. Te ponías bailona y juguetona. Y entonces podías comerte el mundo. Y nada te paraba. Lo que querías, lo perseguías con ansia hasta que lo conseguías.
Te gustaba estar en el centro de la pista de luces danzarinas y te gustaba imitar el baile de todos los demás. Como un camaleón. Perderte en los brazos de la noche. Y después salir a buscar las estrellas. Y el placer y la aventura. Ojos. Bocas. Manos. Frío y tierra mojada. O tal vez un asiento trasero estrecho y emocionante.
Mamiloca ya no te acuerdas siquiera. Ya no eres tú, Mamiloca. Esto de ahora no tiene nada que ver. ¿No ves en lo que te has convertido?
Ni sombra. Ni sombra.
Eras fuego.
FUEGO.
No recuerdas los sitios a los que tu fuego te llevó?
Tendrás que hacer un esfuerzo, Mamiloca, porque esos momentos se perderán en el olvido si no los recuerdas tú.
Y si ni siquiera tú los recuerdas, de qué servirá entonces haberlos vivido...
Anda duerme un poco, a ver si cuando despiertes tu memoria te da alguna sorpresa.
viernes, 23 de febrero de 2007
Música música música música
domingo, 18 de febrero de 2007
Carnaval

¿A que no me conoces? ¿A que no me conoces?
Eso es lo que siempre van diciendo las máscaras en el pueblo de Mamiloca para confundir a la gente...
En el pueblo de Mamiloca, los que se disfrazan se llaman "las máscaras".
Uy! Se llenaba la calle Mayor de máscaras que te iban parando por la calle, y te lanzaban la pregunta, por ver si eras capaz de adivinarlo...
En el pueblo de Mamiloca, los que se disfrazan se llaman "las máscaras".
Uy! Se llenaba la calle Mayor de máscaras que te iban parando por la calle, y te lanzaban la pregunta, por ver si eras capaz de adivinarlo...
martes, 13 de febrero de 2007
jueves, 25 de enero de 2007
domingo, 21 de enero de 2007
Quién soy...

Mamiloca, Mamiloca, que te confundes...
Que ésta no es tu casa!
Que sí, que sí es mi casa, cállate. No ves que siempre visto de azul?
Noooo, tú no vistes de azul, mujer, que tenías unas cerezas rojas suculentas y preciosas en la cabecera. ¿No te acuerdas, despistada, que eres una despistada?
Pero... NO me líes eh??. Que no me líes que yo siempre he sido de este color, como el mar. Para que me entiendas, vamos, como un pitufo, podemos decir.
Anda ya! Qué pitufo ni qué pitufo, que te estás volviendo majara...
Mira déjame así que ya me pensaré yo lo que me estás diciendo, que ahora que lo dices me acuerdo de que a veces me confundo... Pero calla y vuelve mañana, a ver si me aclaro, vale?
Ay Mamiloca, Mamiloca, qué cabeza tienes.
domingo, 14 de enero de 2007
Mira

A veces tengo ganas de sonreír y abrazar fuerte a alguien.
A veces tengo ganas de gritar y agitar los brazos con ira.
A veces me apetece llorar y otras veces reír a carcajadas.
Unas veces siento ternura por la vida.
Otras veces desaliento.
Pero de todo, de todo todo, lo que menos me gusta es no sentir nada.
El vacío.
Mamiloca no desvaríes.
Que te pierdes.
lunes, 8 de enero de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



