sábado, 31 de marzo de 2007

AÑOS AÑOS AÑOS


-Soy muy mayor...
-Qué dices, Mamiloca, si eres una niña...
-Bueno, eso te parece a ti, que sólo me ves por dentro dentro. Pero por fuera los años han ido dejando huella, sin piedad.
-De qué me hablas? Qué es eso de los años? Qué dices? Años...
-Los años, sí, el tiempo que pasa y se lleva las cosas, la piel, las sonrisas, los momentos vividos, el aire que respiras. El tiempo que sobre tí tiene el mismo efecto que el otoño en las hojas de los árboles, que luego van y se caen y que...
-Calla, Mamiloca, que estás tontuela esta noche. Desvarías. Yo te miro y no has cambiado ni un ápice desde el día aquél en que
-!Pero calla tú! Que hoy es el día del año que a mi me toca pensar en estas cosas...
y en todas las que se han ido.
-¿Hoy? ¿por qué hoy? Qué te ha dao...
-Nada, nada, nada... Era marzo y era Domingo de ramos y nevaba... Y nací a la hora de comer, porque nunca me gustó mucho madrugar. Aunque ahora despierto enseguida, ya no es como antes, que dormía como un tronco, aunque aún tengo pereza sobre todo si llueve tras la ventana y...
-Mamiloca, deja de hablar un rato y sal a la ventana. Ahí fuera las estrellas te guiñan los ojos, y si pones atención y tuerces un poco la cabeza verás la luna... Que hay que ver que mal colocada está tu casa, no pudiste ver ni el eclipse..

jueves, 29 de marzo de 2007

Hilando


De ausencia y de noche están hechos mis ojos en estos días
Ausencia de mí
de mis palabras dulces
de mi girar en el tiempo que no me contiene
Ahora duermo
sin sueños
Mis manos anhelan tacto
como brisa el mar
La sal de los días
la lluvia en la amplitud de los prados
Mariposas volanderas
Besos imaginarios
Imaginada sonrisa
de tus labios
Desconocidos

Ausencia
Viento que lleva la tarde lejos
El amanecer
El recuerdo

Mi corazón reposa
Pregunta
No hay respuestas
Un tal vez puede que mañana en la noche
viajen mis ojos
en tu busca...

lunes, 19 de marzo de 2007

Silencio


A ver... quién hay por ahí?
Nadie. Esta casa solitaria. Aquí vienen a dormir mis fantasías. Y parece que últimamente escasean un poquillo...
Mamiloca vuela entre la niebla, cada vez más arriba para alcanzar las nubes huidizas. Se mueve con el viento como si fuera un globo, y a veces se pierde. Se pierde. Sube y baja.
Triste.
Ahora está triste porque se le escapan los días y no le da tiempo a llenarlos. Le roban las horas. Le roban. Casi no está, de puro cansada, y ve que todo se va desdibujando, poco a poco, y no se reconoce, y todo está en suspenso, perdido en el tiempo, como ajeno. Leve.
Leve.
Una sonrisa busca. Un encuentro. Un amanecer que la haga regresar de allá arriba.
Música, tal vez, de aquella que revoluciona las endorfinas y las hace bailar desde los pies hasta raiz del pelo.
Que no.
Que no...

sábado, 3 de marzo de 2007

Planetas


Azules. Rojos. Luna blanca, cercana y lejos. Muy lejos. Estrellas fugaces. Sueños.
Atrapo al vuelo un objeto volante no identificado. Lo adorno con filigranas como espirales.
Tienen alas mis ojos. Vuelan.
Son alas mis manos.
En los sueños, a veces, cuando hay música en el espacio, floto sobre los tejados. Es enorme el universo entero. Se ven muy lejos los lagos azulados.
Subo y subo. Acompaño al viento en su viaje eterno.
Luego despierto.
Planetas que quedan lejos.
Esta noche hay eclipse...




viernes, 23 de febrero de 2007

Música música música música
















Voy a probar suerte. Iré a un sitio escondido. ¿Escondido dónde? ¿Dónde?. Dentro dentro de mi cabeza loca. ¿Recuerdas cuánto te gustaba bailar? Y beber ron con limón. Ron de ese morenito, morenito y cálido como el sol del Caribe. Te ponías bailona y juguetona. Y entonces podías comerte el mundo. Y nada te paraba. Lo que querías, lo perseguías con ansia hasta que lo conseguías.
Te gustaba estar en el centro de la pista de luces danzarinas y te gustaba imitar el baile de todos los demás. Como un camaleón. Perderte en los brazos de la noche. Y después salir a buscar las estrellas. Y el placer y la aventura. Ojos. Bocas. Manos. Frío y tierra mojada. O tal vez un asiento trasero estrecho y emocionante.
Mamiloca ya no te acuerdas siquiera. Ya no eres tú, Mamiloca. Esto de ahora no tiene nada que ver. ¿No ves en lo que te has convertido?
Ni sombra. Ni sombra.
Eras fuego.
FUEGO.
No recuerdas los sitios a los que tu fuego te llevó?
Tendrás que hacer un esfuerzo, Mamiloca, porque esos momentos se perderán en el olvido si no los recuerdas tú.
Y si ni siquiera tú los recuerdas, de qué servirá entonces haberlos vivido...

Anda duerme un poco, a ver si cuando despiertes tu memoria te da alguna sorpresa.


domingo, 18 de febrero de 2007

Carnaval



¿A que no me conoces? ¿A que no me conoces?

Eso es lo que siempre van diciendo las máscaras en el pueblo de Mamiloca para confundir a la gente...
En el pueblo de Mamiloca, los que se disfrazan se llaman "las máscaras".
Uy! Se llenaba la calle Mayor de máscaras que te iban parando por la calle, y te lanzaban la pregunta, por ver si eras capaz de adivinarlo...

martes, 13 de febrero de 2007

Chssss

Mamiloca duerme...