jueves, 12 de marzo de 2009

Mariajo


... De vez en cuando vengo a dar una vueltecita por este bosque. Busco a dos locas. Una se llama Enaire, otra Mamiloca, la soñadora.
No consigo encontrarlas. No sé dónde se habrán metido, de verdad. Y el caso es que las echo de menos. Llevo 6 meses escondida. De incógnito. Vivo en mi pequeña casa en el sótano. La luz del mediodía entra a raudales por la pequeña ventana, muy arriba en la pared del salón.
Leo en el metro. Eso lo he recuperado, una hora entera perdida en un libro sin apenas darme cuenta de lo que tengo a mi alrededor.
Pero estas dos locas no aparecen. El bosque está solitario como nunca había estado. Nada. Ni un gnomo, ni un hada volandera, ni siquiera un triste gusanito asustado entre la hierba.
En serio espero que vuelvan. Y si es que no se atreven a estar juntas y por eso andan perdidas, pues qué se yo, que recupere cada una su espacio...
Si es que no puede ser. No saben cómo repartirse el tiempo!

martes, 20 de enero de 2009

Apuntes en el trabajo


Telegrama. Stop.

Patatas fritas en la playa de Cádiz, en un paquete de papel blanco. En la arena bajo el sol.

Mi abuela María y sus historias.

Sopa castellana en el mesón de la plaza de Valsaín.

Un hada diminuta en el teclado de mi ordenador.

Yo me quiero ir a mi casa (mi casa está en el pueblo) a comer arroz con pollo, o patatas con carne...
Papá llega a las tres.
O un cocido!!!

Stop.

miércoles, 14 de enero de 2009

La nieve


Dios, qué susto!! De tanto tiempo sin escribir en mi pobre blog, de repente había olvidado cómo entrar!! Menos mal que mi memoria ha sido indulgente conmigo, y ahora estoy aquí, aunque sin estar todavía, remolona remolona remolona... En mi casa nueva, un poco despistá, un poco descolocailla, un poco sin saber aterrizar de tanto vuelo y de tanto viaje... estrenar vida nueva con tanto ajetreo que de pronto me quedé así como detrás de una esquina, sin saber muy bien dónde...

Mamiloca que te pierdes.
Te pierdes tú, Enaire, que estás en las nubes.
Es que hace frío, hija, un frío que cala los huesos.
Pero sigues siendo tú? O ya no sabes quién eres?
Lo sabré tarde o temprano, ya lo verás, ya lo verás...

El irlandés no vino en Navidad.
El pirata dejó su isla y ahora anda por Barcelona.

Yo leo libros a pares.
En el metro. Y ahora en casa. En casa un poco pachucha.

Enaire, qué lees??

Cosas, Mamiloca, lo que cae en mis manos...

Ha nevado.

Déjalo para otro día, anda, cuando sepas lo que dices. Ahora no lo sabes. No lo sabes.
Y es hora de dormir...

lunes, 8 de diciembre de 2008

Aquí abajo, llueve

-Escribe, escribe, escribe....
-No quiero, no quiero, no quiero!
-Pero por qué, por qué, por...
-Vale ya.


Enaire está un poco rebelde. Llueve en Madrid y Mamiloca tiene que conformarse por permanecer un poco alejada, acurrucada en un rincón esperando que Enaire se desperece. Y es que tiene un catarro Enaire! Bueno, y Mamiloca también. Una nubecita en la cabeza y humedad por todas partes... Humedad que se cuela por las ventanas y se queda remolona en todos los rincones. Es este otoño, que ha llegado frío y gris y se parece ya al invierno que está a la vuelta de la esquina.

ENAIRE

Es la primera vez en mucho tiempo que me quedo unos días sola en esta casa, después de tanto ajetreo, tanto Madrid, tanto metro, tanto trabajo y el coche todos los días. El jueves, cuando empecé a tener los primeros síntomas del catarrazo este, tenía clase doble de conducir y no di pie con bola. Vamos, que no me maté de milagro, porque estaba el profe al quite, que si no... Así que me salté la clase del viernes y me vine a casa a reposar y a tomar limón con miel y taparme con una manta, y leer, y ver la tele... Con la cabeza como un bombo, no me apetece escribir, a pesar de la insistencia de Mamiloca, la pobre, que está ahí, un poco relegada.
El amigo Vito me ha encargado un Meme. Bueno, es un meme que está bien, porque se trata de enumerar pequeñas cosas que nos hagan felices, y eso es mi especialidad. Entusiasmarme con las pequeñas cosas, ahora que estoy en una época tranquila y reposada, que no tengo historias imposibles y locas como antes, hace tiempo... el fuego casi apagado, los rescoldos que quedan muy quedos aunque emitiendo aún un calorcillo dulce...
Vamos a ver. Primero tengo que explicar de qué va la cosa. Vale, pues copio y pego, allá va:

1. Escribir seis cosas sin importancia que nos hagan felices
2. Poner el enlace de la persona que nos ha elegido
3. Poner las reglas en el blog
4. Elegir seis personas para continuar el desafío
5. Avisar a estas personas y dejar un comentario en su blog


Seis cosas sin importancia. Qué quiere decir sin importancia? Bueno, aunque ese concepto se me escapa un poco por lo incongruente, lo intentaremos. Seis cosas sólo. Bien. Pondré las seis cosas que primero se me ocurran esta mañana. Por la tarde podrían ocurrírseme otras, y otras mañana, y etc etc.

1--- Degustar una buena taza de té, despacito, saboreándola. Es lo primero que hago al empezar el dia. Ah! Cómo disfruto este momento, solo mío! A veces este ritual se repite por la tarde, a la hora de la merienda, justo cuando llego a casa después del trabajo. Círculo que se cierra, principio y fin de la jornada. Uhmmmm!! Rico rico...

2--- Me gustan las patatas fritas. Vamos, que me vuelven loca. Y me engordan una barbaridad.

3--- Me gustan las tormentas. El olor a tierra mojada.

4--- Abrir un libro, sumergirme en él y olvidarme del mundo por un buen rato.

5--- Tumbarme en el sofá a no hacer nada, pensar en las musarañas o ver la tele.

6--- Dejarme llevar por la música y dejar que esta me ponga a tope de endorfinas, que es lo que más inspira en este mundo....


Y ? Ya? Ahora que había cogido carrerilla...

Y a qué seis bloggeros les mando yo esto ahora???

Bueno eso lo dejo para dentro de un rato, que me llaman.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Un alto en el camino


Ufff! Por subir el somier al altillo, se rompió la brujita, la pobre. Está en la UVI, esperando operación con superglú, qué se le va a hacer. Me hice un chichón, además, porque como estoy un poco chalá me empeñé en subir el trasto yo sola, y casi me caigo escaleras abajo. Qué susto!
El día 12 de diciembre me toca el exámen de conducir.
El sábado tengo una boda. De Fulanita!. Me he comprado unos zapatos y no valen. Los tengo que devolver, y ya no hay tiempo.
En el trabajo me duermo. Sueño y todo, y de pronto me sorprendo y no sé bien dónde estoy:
Me acuerdo de las patatas fritas que comprábamos en la playa de Cádiz dentro de un paquetito de papel blanco. Divinas.
Me acuerdo de mi abuela María, no sé por qué.
Escucho y escucho y escucho.
Con el pinganillo puesto.
Tengo que hacer la maleta!
Siempre corre que te corre.

--Enaire
--Qué?
--Me recuerdas a Celia, la hermana de Cuchifritín.
-- ...

jueves, 20 de noviembre de 2008

No a la pornografía infantil!



Texto de "La Huella digital" :

Si has llegado hasta este texto buscando información y opinión limpia, serás bienvenido. Pero si has tropezado conmigo buscando "carne fresca" en forma de niños o niñas, vete maldito depravado. Si has llegado hasta aquí buscando toda esa mierda, te mando directamente a la mierda. Antes de escaparte buscando tus repugnancias lee esta dedicatoria. Posiblemente hayas tecleado en tu navegador palabras rotas como "angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy" para llegar a un sitio sucio y pestilente. Pero no ha sido así. Estás en un blog que grita contra la pornografía infantil que nos invade. Cientos de blogs y webs de todo el mundo lo estamos haciendo hoy: bufar con todas nuestras fuerzas contra una infamia imparable a costa de los más pequeños.

Un asqueroso mal de humanos inhumanos que destrozan vidas limpias e inocentes a cambio de un placer sexual incomprensible para el común de los mortales. El egoísmo elevado al cubo de unas mentes enfermas que ven a los más pequeños como simples objetos sexuales sin pararse a pensar que sus deseos pedófilos o sus acciones pederastas asesinan la felicidad de cualquier niño, tumban sus ilusiones. Son machetazos a su ingenuidad e infancia, tortazos a sus sonrisas, navajazos a sus pequeños corazones de porcelana.

Si has llegado hasta este párrafo me quedaré satisfecho si he golpeado algo tu sucia conciencia, también de porcelana. Y espero que sufras la décima parte de lo que padece un bebé o un niño cuando su intimidad es desgarrada por especímenes y salidos mentales como tú... Nada más. Por favor, vete ya de aquí. Que apestas.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Viajando


MAMILOCA

Mamiloca se pierde por los rincones del día. Estos días poblados como un vagón de metro en hora punta. Mira, camina, corre, vuela por los minutos como si no pudiera nunca detenerse. Y al final es cierto, no puede detenerse, no encuentra el momento, su bosque se queda esperando, quieto y silencioso, y los ojos que lo miraban siempre van cansándose, se van alejando, se pierden mientras ella no sabe bien cuál será el momento en que llegue y por fin pueda descansar un rato, mirar entre las ramas de los árboles cómo el sol se cuela, calienta la hierba del suelo blando...
Mamiloca está de viaje. Esto es como estar de viaje, como cuando vas a un pais lejano y te dedicas a recorrerlo, mirarlo, vivirlo. Está de viaje Mamiloca, y no sabe cuándo regresará.
Algún día, tal vez...

ENAIRE

Duermo allá arriba, con la brujilla. Me dijo mi madre: ¿no vas a poner una virgen en tu altillo?. Para qué, mamá? Si ya tengo la brujilla... La brujilla me gusta más, y punto. Y además he colgado un cuadro que yo misma pinté, con un marco color crudo que compré en Ikea (menos mal que este no había que montarlo, como todo lo demás, que se las traen, los de Ikea...). Y he puesto una balda blanca y una lamparita colgada en ella como una pinza, para leer por las noches, con una luz suave y cálida. Y un farolillo blanco muy chulo con una vela dentro.
A las siete de la mañana mi móvil me despierta, y bajo con cuidado las escaleras, despacio, para no despertar a mi madre que duerme abajo. Me ducho, desayuno, preparo mis cosas y me largo al trabajo. Hasta las seis. Después me voy a la clase de conducir, mi profe es muy joven y muy paciente, y se emociona cuando hago las cosas bien. Que cada vez las hago mejor, por cierto... Total, cuando llego a casa (después de recorrer 14 estaciones de metro con transbordo incluído), ya no me quedan ganas de nada más. Preparar la comida del día siguiente, ver un rato la tele... y al altillo de nuevo. Y así un día, y el siguiente, y el de más allá...
No tengo tiempo de nada!
Los fines de semana, seguimos con la casa nueva, poco a poco la vamos montando, un detalle cada vez, y va tomando forma. Es una casa acogedora. Se está bien aquí.
Pero es como si estuviera de viaje...
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- Enaire.
- Qué
- Copiota, que eso lo he dicho yo.
- Anda, calla y duerme otro rato, qué sabrás tú...
- Enaire.
- Qué....
- Vamos al bosque un rato!
- Pero loca, no ves que ya estamos aquí?