domingo, 12 de octubre de 2008

Bajando las escaleras

Enaire, vamos, párate de una vez, que ya hemos llegado!!

Mamiloca está impaciente, quiere que el viaje termine de una vez, pero ha sido tan laaargo. Dice Enaire que ha sido como un parto, algo así de grande, que cuando ha ido cambiando la casa era como un embarazo, igual. Y que al fin ha nacido la casa nueva (¡al fin!), y ahora es como un bebé, que está aprendiendo a andar, despacio.

ENAIRE

Primero fue vaciar la casa antigua. Dejar el barrio donde viví 29 años enteritos, todo ese tiempo pasado, allí donde nacieron mis hijos y crecieron. El Retiro, la calle Abtao arriba camino del colegio, los niños creciendo, el callejón donde estaba nuestra primera casa, los bebés, mis partos. La piscina donde iba a nadar durante 7 años, todas las mañanas después de dejar a los muchachos en el colegio. Los recuerdos que venían todos de golpe, los trastos que iban saliendo de los cajones, de los armarios. Llenar sacos de ropa para descartar, aligerar equipaje. Las fotos, todas las fotos en sus álbunes, cada imagen que me traía un momento vivido. Los libros, miles de libros que no caben en la casa nueva y que tengo que repartir en cajas para llevar al pueblo.
Decir adiós y disponerse a mirar hacia adelante, la vida nueva. Ir dándote cuenta de que a partir de ahora todo será nuevo y distinto, ilusión nueva, nueva vida.
Todo de golpe! En el trabajo un cambio, también. Por fin consigo un horario decente, al menos bastante mejor. Y dejo de atender llamadas! Ahora mi trabajo consiste en escuchar grabaciones, en lugar de hablar. De acuerdo que me duermo y que hay momentos en que me cuesta mantener los ojos abiertos, pero da igual, a las seis me voy, y tengo tiempo para mis cosas. Y una de mis cosas son las clases de conducir, que empiezan de repente en mitad de toda la mudanza. Salgo de casa a las siete de la mañana, vuelvo a las diez de la noche...
El altillo ya está habitado. Parece un barco. Talmente!! Como si estuviera viajando por alta mar en un camarote con su escalera marinera y todo. Ayer por fin conseguí colocar mi mesa nueva para el ordenador en la parte de abajo. Y esta mañana de domingo la estreno.
Qué de cosas!
Poco a poco, que son muchas...






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-Enaire.
-Qué.
- Que nos han dado un premio!!

Mamiloca está emocionada. Y no entiende como Enaire no para un poco y se da cuenta de las cosas, y actúa en consecuencia.
- Ha sido Tha. Tienes que darle las gracias.
- Ya lo he hecho, Mamiloca. Me falta darle un abrazo, pero es que está lejos. Y es que no tengo tiempo estos días, compréndelo!
- Es que aquí también es nuestra casa...
- Lo sé, y ya verás cuando aprenda a conducir del todo, llegaré a toda velocidad y aparcaré al lado, tan ricamente, y entonces también nosotras daremos un premio.
- A ver si es verdad. Pero Enaire, vístete ya, que viene el Pirata y tienes que ir a esperarlo!
Viene en un tren...

viernes, 26 de septiembre de 2008

A LAS DOS!


MAMILOCAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!

HEMOS APROBADO EL TEÓRICO!!!!



JEJEJEJE

domingo, 21 de septiembre de 2008

Levantando la casa...

Dios mío! Qué follón!! Ya lo contaré más despacio, cuando tenga tiempo, que ahora estoy rodeada de cajas y de trastos, con la música a todo volumen para hacer la cosa más llevadera, que esto se las trae...

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Algo de lo que vi.

(Este vídeo no lo hice yo, ya haré uno, ya...)
Pero estas fotos sí.





-Enaire.
-Qué
-No se ven los corazoncitos de la cabecera.
-Bueno, y qué le vamos a hacer? Será cosa de los duendes.
-Ala! Qué duendes, ni qué duendes, algo estamos haciendo mal, niña.
-Niña tú!
-Mamiloca está triste.
-Quieres dejar de hablar en tercera persona?
-Qué tercera persona? Si sólo somos dos!
-Anda loca, que aquí no hay más que una, y una de las dos tiene la culpa de todo.
-... Mira, me voy a echar la siesta, que no se puede hablar contigo...

martes, 9 de septiembre de 2008

Brujita


Ya tiene altillo mi casa nueva. Y para el altillo, una brujilla, para que cuide de mi refugio en las alturas.
Ah, qué ilusión, Mamiloca!
Ah, qué ilusión, Enaire, que nos mudamos de casa!

Mamiloca sabe que se llevará bien con esa bruja que tiene un gato y calcetines de rayas. Le recuerdan algo que tiene que ver con la magia, con las cosas imposibles, con las cosas que...

-Mamiloca.
-Qué.
-Corta el royo.


Ufff. (qué cruz)

domingo, 7 de septiembre de 2008

El bosque desapareció

















Buah! Vengo a contar cosas y me encuentro con que el bosque ha desaparecido! Anda que no me dan guerra estas plantillas dichosas, la madre que las parió (con perdón). En fin, que ya sólo cuento que mañana me examino del teórico de conducir, y que no he estudiado naada en una semana porque he estado de viaje. En Portugal. Una semana, de aquí para allá. Y que allí he conocido posiblemente la ciudad más preciosa que haya visto nunca... Sintra.

-Enaire.
-Qué.
-Vete a dormir, anda, que ya a estas horas qué vas a contar tú, que yo ya no sepa...
-Bueno, vale, si te pones así!

martes, 19 de agosto de 2008

Mamiloca y Enaire


-Mamilocaaaaaaaaaaa

-Quéeee

-He venido volando!

-Pero vamos a ver: quién eres tú?

-Anda esta! Pues quién voy a ser? Enaire!

-Pero no estabas nadando en el agua como un pez?

-.... madre del amor hermoso! Pero si esa eras tú, Mamiloca! Vaya un despiste que tienes!

-¿Yo? Yo estaba en el agua nadando como un pez? Pero no eres tú la que viene del mar, la que siempre está pensando en el mar, la que quiere vivir cerca del mar?

-Yo era, sí.

-Pues entonces, a ver, dime, en qué quedamos? No estoy yo en un bosque?

-Parece que sí. Y yo también!

- Y en la pecera quién?

-Pues tú, y también yo.

-Esto es un lío.

-Ningún lío: Tú eres yo, y yo soy tú.

-Vaya! Pero quién soy yo? Y tú quién eres?

-Bueno! Mira, ahora ya no lo sé, pero ya lo iremos viendo...


¿No?